Marga necesitaba una foto para la portada del libro “La danza de amor de las hadas” de Rosetta Forner, y nos llamó a Lorena y a mi para que hiciéramos algo bailando. No nos motivaba el dinero, sino el tener publicada una foto de Lorena tomada por mi.
Montamos un mini estudio en el salón 2 de Casanovas, con unas sábanas blancas en el suelo y todas las bombillas de 125V que había por la casa atadas con cinta a los palo de los micros. Al conectar estas bombillas a la fuerza de 220V daban una luz muy fuerte y blanca. Las bombillas, con un zumbido, se fundían a los pocos minutos, pero mientras duraban parecían los focos de un estadio de fútbol. Lorena se vistió con su vestido rojo de estrellas y luego con uno negro de flamenco y con el blanco de flores azules. La cámara era la Sony DSC-V1 digital compacta. La foto tenía que estar esa misma noche, así que tampoco podíamos enredar con la reflex y los carretes. Hicimos 90 fotos y le dimos a Marga las que más nos gustaron. Ella se lo pasó al diseñador e hicieron esta portada:
Finalmente no la publicaron. La autora decidió salir ella misma.
Algún tiempo más tarde volvió a repetirse la situación y Marga volvió a necesitar otra foto para otro libro. Esta vez utilizó una de las que ya teníamos. Escogió una foto mía que tomó Lorena, en unos medievales en Teruel.
Ahora, estos dos títulos me parecen buenos para el momento que vivo. Al marcharme de Casanovas estoy intentando recuperar la dignidad que perdí en los últimos años, y voy buscando una nueva fortuna.



Què bonic Al !!!
Buenísimo…