Ordenando mis trastos para preparar la mudanza he encontrado una carpeta con algunos cuentos de hace algunos años. Entre ellos una colección escrita en el 2000 que se llamaba Everest.
La idea partía del bar Everest, en Santuarios. Pretendía escribir cuentos graciosos con cosas reales y de ficción, que me habían contado o sucedido. Utilizar una serie de personajes reales, exagerarlos y hacer chistes como si fuera una obra de teatro. Gente hablando sin describir nada, ir descubriendo quién era quién a través de su personalidad. Escribí 9 cuentos, y no sé si alguno más porque no he encontrado nada mas.
No tengo ni idea de donde puede estar el fichero original, pero los he escaneado y he pensado en publicar alguno aquí. Algunos ya los envié por email cuando los escribí, así que igual os suenan.
Este es el que mas me gusta.
ADAM
1
Ja, ja, ja.
Estás encantadora con esa sonrisa, creo que es tu pelo, no, son tus ojos, el brillo que tiene, o no tus labios, rojos, sugerentes, con un matiz de picardía infantil, no, creo que definitivamente es tu manera de moverte lo que me ha atraído hasta aquí como un imán.
Me llamo Adam, soy holandés, bueno, mis padres, yo vine aquí de pequeño y me siento más catalán que holandés, pero me he criado con las dos culturas, son muy distintas, pero creo que eso me hace especial.
No te rías de mí, es lo que creo.
Mi padre es músico, toca el violín, por eso vino a España, para tocar con la OCB, la Orquestra Ciutat de Barcelona, ¿no la conoces? tocan casi siempre en el Palau, ¿nunca has estado? es precioso, con esa mezcla de estilos gótico y modernista, creo que cada día que voy descubro algún color nuevo, alguna forma.
Mi madre es compositora, compone y arregla temas y mi padre los interpreta. No creo que la conozcas, mi padre ha sido el que se ha llevado la fama, pero a mí me gustan mucho sus creaciones, creo que son melancólicas como Bach y al mismo tiempo simpáticas como Mozart.
¿Te tienes que ir? Vale, me encantaría ir. No, vengo solo, ¿esos? son unos conocidos de por aquí, no en serio, ya sé que parece que me llamen, pero no, no los conozco demasiado, son algo pesados, se creen que somos amigos del alma sólo porque alguna vez hemos tomado una copa. Vamos, antes que se acerquen.
¿Y vienes mucho al New York? Es agradable, gracias por pagarme la entrada, no sabía que no llevaba nada, es lo malo de las tarjetas, que te acostumbras a ellas y luego vas sin nada encima. No, no quiero abusar, pero sí que me apetece algo, ¿un JB con naranja a medias?
Eres preciosa, en serio, creo que eres la mujer más maravillosa que he conocido nunca. Ya sé que apenas me has contado nada de ti, pero no me importa, es la gracia de ser personas, que tenemos un sexto sentido que capta sensaciones que no recoge ningún otro sentido. Por ejemplo sé que cuando te bese va a ser increíble, y aún ni me he acercado a ti. ¿Puedo?
Perdona, se me han ido un poco las manos, ha sido por el tiempo que hacía que no estaba con nadie, verás desde que murió mi novia… fue en verano, en un accidente de coche. Llevábamos tres meses, era poco, pero estaba muy ilusionado, ¿os vais ya? quédate por favor, regálame tu tiempo, te llevo a casa, he venido en coche. ¡Bien! Eres preciosa, ¿te lo he dicho ya?
Gracias por lo del párking, es que no he visto ningún cajero dónde sacar dinero, el próximo día te lo devuelvo. Aún es pronto, podemos ir a tomar algo. Conozco una gasolinera donde nos venderán cervezas, en el Carmelo. Yo vivo en Gracia, pero tengo unos amigos allí y me lo conozco bien. ¿Te apetece? Por supuesto que luego te llevo a casa.
Le llaman el Uno, por ese trozo de cemento alargado. ¿Has visto que bonito con todas las luces? Poca gente conoce el sitio. Si te apetece nos paramos aquí y nos tomamos las cervezas. Oye, que también te lo pago, sé perfectamente cuánto te debo, no, no me digas que no es nada, el próximo día invito yo, esto de no llevar nada encima. Oye, ¿te he dicho ya que eres preciosa? Hace tiempo que no estaba tan a gusto con nadie, me gustaría que esta noche no terminara nunca, puede que mañana a la luz del día la magia se rompa y yo me convierta en una cenicienta que vuelva a casa con mis harapos rotos y llenos de hollín. Y tu volverás a tu castillo de princesa y nunca más te acordarás de mí. No te rías, dame un beso y cállame la boca antes de que diga más tonterías.
Sabes lo que me apetecería ahora, sí, en serio, no he estado con nadie desde que murió Sonia, así se llamaba, sabes, y creo contigo me siento tan bien que, no sé. Sí, no te preocupes, creo que mi hermano siempre lleva algo en la chaqueta, es que me la ha dejado. Otro día te hablaré de él, en serio, ahora no dejemos que la noche se llene de palabras, y que se enfríe el coche.
Eres tan…
TOC TOC
2
Hijos de puta, cabrones, lo estaba clavando, ¿sabéis? Me he pasado toda la puta tarde ensayando el sermón, me he leído la enciclopedia, me he pasado por lo menos dos horas, dos, frente a la mierda del espejo del lavabo ensayando los gestos, ¿sabéis lo que cuesta inventar un puto cuento coherente? años hacen falta para encontrar la formula, y muchos fracasos, como los que yo tengo, para conseguir adivinar las artes del ligar, y todo ¿para qué?
La tenía en el bote, ya era mía, había ido subiendo escalón tras escalón, rompiendo la jodidas barreras de su resistencia, todos los indicativos a ON, ya la tenía totalmente toreada, y que cojones, con arte, que me he pasado dos horas, dos putas horas frente al espejo ensayando la cara para que no se me viera el hambre cuando mi mano tocara su teta, a punto de cagarla en la disco cuando le he metido mano, cono, ha sido un impulso, ahí estaban y quería comprobarlo, y antes en el bar, que si no nos largamos la jodéis, pues no, aún así, aquí estáis, que no sé porque cojones tenéis que ser mis amigos, ¿no habéis visto el vaho de la ventanilla? ¿no me habéis visto irme con ella? No me jodas con que nunca triunfo, que soy un fracasado, que hoy era mía, que me había currado el sermón como nunca en la vida, que lo había visto en “el Santo”, él tumbado con su cuaderno de poesías y dibujos, y entonces lo vi claro, hay que ser tierno y artista.
Pero no, habéis tenido que ir a fumar un peta justo al puto Uno de los huevos, como si no hubieran más sitio, y no se os ocurre otra cosa que venir corriendo al coche y comenzar a moverlo y gritar: ¡Manolo! ¡Manolo! ¡Manolo cabrón que hoy follas!