Antes de Bolas Chinas existió por un par de días el grupo La alegría del coyote, siguiendo la discografía de Javier Bergia, y tras el nombre de Tagomago, que usamos en un par de conciertos acústicos en la universidad.
Para un concierto en Espoia nos juntamos Fran y Noe a las voces, Juanan a la voz, la guitarra y el bajo, Alex a la guitarra y el bajo (nos lo turnábamos) y Txepis a la batería. Preparamos unas 30 versiones en una semana, sin orden ni criterio, a cual peor tocada, con un bajo de color rosa prestado por Musical 91, y enchufados directamente a la mesa de mezclas. Llovía y al mojarse los instrumentos se acoplaba el sonido.
Resumiendo: un inicio catastrófico, pero dada nuestra limitada percepción de la realidad, nos animó a seguir y formar Bolas Chinas, ya con Carlos al bajo.
De aquel concierto me quedó el recuerdo de la camisa de flores, algo que he hecho en casi cada concierto posterior, usar camisas feas.
La Noe en su vertiente pictórica hizo este dibujo con un claro trazo adulto.
